martes, 24 de junio de 2008

Asocian los niveles de urato en sangre con la progresión del Parkinson

Niveles elevados del compuesto urato (una sal derivada del ácido úrico que se relaciona con la gota) en la sangre de los pacientes, podría estar asociado con una más lenta progresión de la enfermedad de Parkinson, de acuerdo con un artículo aparecido en Archives of Neurology.

974178920_4fb9cac08d.jpgEl urato es un potente antioxidante que circula en altas cantidades por el torrente sanguíneo. Podría servir como una defensa del organismo contra el estrés oxidativo, o daño celular causado por nitrógeno y oxígeno. El estrés oxidativo puede contribuir a la pérdida de células cerebrales que producen dopamina, conduciendo a la enfermedad de Parkinson y a otras enfermedades neurodegenerativas.

Para llegar a estas conclusiones se estudió a 804 individuos con Parkinson que participaron en un ensayo farmacológico realizado entre abril del año 2002 y agosto del año 2005. Los niveles de urato en sangre fueron medidos en los voluntarios al principio del estudio, al mes y posteriormente cada tres meses hasta que finalizó el estudio a los 24 meses. En cada visita, se les hacía una revisión para determinar el progreso de la enfermedad y si éste era suficiente para requerir la administración de terapia dopaminérgica.

De los 493 participantes, el 61% requirió el tratamiento dopaminérgico antes de finalizar el estudio. Los pacientes con niveles altos de urato en sangre progresaron menos en la enfermedad que los que no los tenían elevados. Cuando los participantes fueron separados en cinco grupos basándose en sus niveles de urato, aquellos que estaban en el grupo con niveles más altos (6,7 mg/dL) presentaron la mitad de probabilidad de requerir terapia dopaminérgica que aquellos con niveles menores (4,3 mg/dL).

La asociación aparente entre los niveles de urato y la progresión de la enfermedad de Parkinson podría indicar que el urato por si mismo protege a las neuronas productoras de dopamina, que son destruidas cuando empeora la enfermedad. Alternativamente, otros compuestos que en el organismo pueden convertirse en urato, serían también neuroprotectores.